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domingo, 22 de junio de 2025

LA ESTACIÓN DEL OLVIDO

 



Título: La estación del olvido

Nombre: Marcela Barrientos


Quizá el viento,

que ha conocido mi nombre en cada susurro,

me arrope con su canto antiguo

cuando los relojes se callen

y la luz se vuelva un recuerdo tibio.


Quizá la sombra de un árbol,

bajo el que una vez reí sin miedo,

se incline sobre mi cuerpo cansado

como una madre que aún canta

a un hijo que no despierta.


O tal vez seré yo misma,

en lo más hondo de lo que fui,

quien extienda una mano invisible

para recoger los hilos dispersos

del camino que tejí sin saberlo.


Y si nadie acude,

si el mundo sigue sin mirarme,

que me abrace el silencio sin rostro,

ese que siempre me escuchó

cuando no sabía pronunciar mi dolor.


Entonces sabré

que incluso en el olvido

hay una forma de ternura,

que el fin no es ruptura sino cauce,

y que toda despedida

es también una vuelta al origen.

11-06-2025


miércoles, 4 de junio de 2025

EXCUSAS DE PÓLVORA

 




Excusas de pólvora

                                         "La guerra son excusas violentas de un grupo de personas que no se ha adaptado a la vida ni a la humanidad." Marcela Barrientos



La guerra —dijiste—

es una excusa violenta,

el grito torpe de quien no aprendió

a hablar con el alma abierta.

Es el disfraz del miedo

con traje de fuego y metal,

el capricho de unos pocos

que no supieron abrazar

la fragilidad del otro

ni el milagro de estar vivos.

No conocen el lenguaje

de la risa compartida,

ni el arte de ceder el paso

sin perder el corazón.

Han fallado en la humanidad

como quien olvida el alfabeto

de lo simple:

dar pan,

dar tiempo,

dar escucha.

Porque hay quienes

no se adaptan a la vida

y por eso la destruyen.

Y al no entender la paz,

la fusilan.

Marcela Barrientos 04/06/2025

Derechos de autora reservados

Argentina



ASOMBROSAS AVES

 


Título: Asombrosas aves

Pintan el aire al volar,

plumas de sol, fuego y viento,

con un trino esculpen tiempo

y hacen del cielo un cantar.

Brotan del sol las pintadas,

las alas de luz y brisa,

con reflejos que desliza

la selva en lluvias doradas.

Verdes, rojas, aladas hadas,

de terciopelo encendido,

parecen canto vestido

en movimiento perfecto,

y cada pluma es un recto

milagro recién nacido.

No hay orquesta que supere

el concierto de la aurora,

cuando el alba se enamora

del sonido que ellas vierten.

Cada especie es diferente,

una flauta, un tambor leve,

una voz que el aire mueve

con partitura sin nombre:

cantan al sol, a la sombra,

al instante que se atreve.

Surcan cielos sin fronteras,

dibujando en lo invisible

un arte puro, imposible

para quien camina en tierra.

Con ala que se acelera

o planea como un rezo,

siguen rutas sin regreso,

migran sueños, cruzan mares,

y en sus danzas singulares

el universo es su peso.

Con hilos, barro y paciencia

tejen hogares alados,

como dioses dedicados

a la forma y la coherencia.

Sin plan ni ciencia aparente,

levantan joyas del suelo,

cúpulas llenas de cielo

que el viento nunca derriba:

una cáscara que abriga

la eternidad en su vuelo.

Marcela Barrientos 04/06/2025

Derechos de autora reservados

Argentina