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sábado, 28 de octubre de 2023

EL ARTE DEL ENCUENTRO 28-10-2023

 

jueves, 26 de octubre de 2023

THOMAS - RELATO

 








Thomas


A simple vista Thomas era el más simpático de los tres, un poco por su altura y robustez. Todos lo admiraban y su dueño lo prefería desde que llegó a casa aunque ya tenía otros dos perros de otras razas.

Era un Spitz japonés, conocido por sus travesuras y su cara de " yo no fui" con que engañaba a su dueño quien lo hizo su predilecto.

Cuando Thomas llegó,  Rocco y Malevo tenían apenas dos años. Eran perros extremadamente celosos, en cierta forma la llegada del nuevo cachorro los iba a poner en línea. 

Thomas era de armar muchas peleas con Rocco, por cualquier cosa y a Malevo le quitaba su comida.


Pero a la hora de los retos y castigos siempre caían sobre los otros dos canes. Lo que no era tampoco tan grave al fin y a cabo era aún un simple cachorro que estaba aprendiendo. 

Cuando era pescado in fraganti se acercaba al dueño moviendo la cola como pidiendo disculpas. Le saltaba pidiendo un abrazo con una inmensa alegría. En fin una característica de los perros de esa raza. En definitiva nada de que quejarse pues no tenía la culpa de ser un Spitz japonés de lo Thomas se sentía muy orgulloso de pertenecer.

Hasta tiraba la ropa tendida y las dejaba en la cucha de Rocco o Malevo. 

Thomas era capaz de las peores pillerías pero Martín, su dueño, no simplemente se los perdonaba sino que era el que más recibía mimos,paseos y perdones. Es que su carita resultaba tan simpática que era imposible ponerle límites. 

Era más que obvio que era el favorito hasta el gato se daba cuenta de su preferencia y sufría en carne propia las persecuciones, aunque si es po eso Rocco y Malevo también lo perseguían.

Thomas vivió casi 18 años  y si bien nunca estuvo solo, ya que Martín tuvo otros perros, él siempre estará en el trono familiar como el preferido de la jauría.

Marcela Barrientos 06/10/2023

Argentina

" Cuando el maestro está listo, llega el alumno..."- Relato

 






" Cuando el maestro está listo, llega el alumno..."



No me sentía maestra de nada, vivía la vida sin títulos ni ánimos de enseñar. Sinceramente me tomó por sorpresa que alguien se fijara en mí como posible tutora de dos niños y lo que empezó siendo una tutoría diría excepcional terminó siendo casi una vocación.

Se fue corriendo la voz de que daba clases de apoyo escolar en varias materias y  un desfile de madres y chicos tocaba timbre en mi casa paterna.

Me di cuenta que era una pasión, más que nada enseñar a leer. Nada más cerca del éxito era ver un niño que escasamente sabía escribir su nombre transformarse en lector, escritor y hasta dibujante, porque mi método incluye leer, escribir y dibujar. 

En cuanto a los chicos más grandes el placer de contar la historia como un cuento con protagonistas reales, o explicar matemáticas como hago que practicamos a diario sin darnos cuenta y  llegar a la literatura como esa materia que te permite ser libre y creador a través de la imaginación de un autor.

Cierto es que no todo alumno logra valorar lo importante y vital de la enseñanza pero me siento orgullosa cuando después de más de treinta años me reconocen y saludan en la calle.

Yo no sabía que tenía la capacidad de enseñar hasta que apareció esa madre y tuvo esa confianza en mí.  Lo demás forma parte de esa conexión invisible que la vida misma te ofrece.

Marcela Barrientos Argentina ©️