Érase una semilla fértil y silenciosa,
tal vez un simple sustantivo,
solo pero lleno de significado y sentimientos,
un eco en la vastedad de la sombra.
Se asoma latente
a la espera de los verbos
que lo ayuden a ser acción y realidad.
Saltan, vuelan y se divierten
con las miles de posibilidades.
Inesperadamente surgen los adjetivos
para condimentar las expresiones,
cada uno un con matices diferentes,
para dar sabor a la mirada del alma.
Así nace el poema,
desde lo profundo
un viaje de palabras,
que se intensifican en el aire,
dejando una estela de emociones.
Un universo de letras,
un refugio de sueños,
donde el sustantivo, el verbo,
y los adjetivos se entrelazan,
bordando un tapiz de vida,
un poema que respira,
un suspiro en el tiempo.
Marcela Barrientos 16/12/2024
Derechos de autora reservados Argentina


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