El corazón de la Ciudad Bonita palpita
bajo el sol que despliega su luz intensa,
y las flores se divierten con las suaves brisas
repartiendo la alegría de sus diversos colores.
Jazmines, sonrisas que encienden la noche,
aromas dulces que reparten cálidos abrazos,
en sus pétalos se ocultan un perfume penetrante
que ofrece una fragancia única y elegante.
La flor de Pascua, símbolo de la Navidad
sus llamas escarlatas besan el cielo,
un faro ardiente en la tarde dorada,
suya es la danza de un amor en vuelo.
Las orquídeas, reinas en su reino floral,
con vestidos de seda y joyas doradas,
en cada rincón, un susurro de vida,
un eco profundo de historias olvidadas.
Y los helechos, verdes sueños que cuelgan,
son susurros de selva en un mundo de concreto,
donde el tiempo se detiene y las manos abrazan
las raíces que anhelan romper el silencio.
Bucaramanga, con tu paisaje florido,
seduces a los visitantes con tu encanto
y los decoras con gratos recuerdos
a la bella experiencia de recorrer tu entorno.
Marcela Barrientos 09/08/2024
Derechos de autora reservados Argentina.

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